No más túneles, ni lobos esteparios
Ahora puedo soportar la levedad de mi ser
Aún más si estoy bajo la estela del wawa
con sonrisas de monalisa, de labios con gusto a chocolate
y ojos suspicaces donde se refleja el paisaje
Puede que no bailemos pero parloteamos
Exhibimos con orgullo nuestros incisivos,
cuando yo te cuento un cuento y tú me haces cosquillas
Yo aúllo unos coros en otra lengua y tú desentonas con la harmónica
Te relajan las sustancias, y a mí me dan euforia
Tu abrazas a Danny De Vito, y yo a Ruth Gordon
Pero al dar la vuelta nos vemos otra vez las narices
Y con la timidez de los infantes nos tomamos de las manos
Palmas y dedos que ajustan perfectamente
Bocas que se buscan dubitativamente
Y azarosamente, al final se topan,
Se frotan, se muerden, se dan aliento,
Y tu aliento, diosa del efluvio
me llena de vida nuevamente.
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